Por qué es importante la autonomía personal

La autonomía personal es el objetivo principal del proceso de maduración. Aunque pudiera confundirse con la libertad, la autonomía corresponde a una realidad mucho más profunda y compleja. 

Como se sabe, la libertad fuede entenderse de dos formas:

Una es "liberad de" o "libertad respecto a". En este caso hablamos de la ausencia de condiciones que se interpongan entre la voluntad y la acción exterior. Como la esclavitud, la amenaza, el chantaje, el secuestro o cualquier otra situación equivalente en la que no es posible realizar lo que la voluntad quiere. En la situación de chantaje, una persona obliga e impone su propia voluntad a otra persona, mediante la amenaza de realizar alguna acción perjudicial. 

En segundo lugar está la "libertad para", que consiste en la posibilidad o capacidad efectiva para realizar lo que la voluntad quiere. Por ejemplo, si la voluntad quiere comer un helado de fresa, un diabético, no el libre para hacerlo, ni tampoco el que no tiene ni un peso con el cual comprar el helado. ¿Pero qué sucede en estos casos con la voluntad? ¿Realmente una persona sin dinero es libre? Es sólo libre en el sentido negativo de ser libre de, pero no es libre en el sentido positivo de ser libre para.

Se considera que cuando una persona llega al uso de razón, como a los siete años comienza a ser libre realmente, porque sus decisiones pueden o no confirmarse conscientemente. En una etapa previa lo que existe más bien es una compulsión hacia. Y lo que más profundamente marca esa compulsión es el placer o el dolor.

La autonomía consiste en ir gradualmente apropiandose del ejercicio de la libertad mediante la conciencia. Además, la autonomía supone, como su etimología indica, que una persona se dé su propia norma de conducta, que alguien sea legislador para sí.  Para hacer esto posible, como explicó con luminosidad Kant, es necesaria la responsabilidad pública. Por ejemplo: si la norma de nuestra acción pudiera servir al mismo tiempo como el modelo de un mundo regido por ese mismo principio. 

La madurez como objetivo para la educación exige la acción voluntaria, consciente y responsable de la persona.

Suponiendo que un par de personas adultas, una de ellas casada, se enamorara de otra. Habría que analizar si esto es posible sólo con el concurso de la voluntad de una, o si se requiere la voluntad de ambas. Por otro lado, si existe esa voluntad: hay que analizar si hay uso de razón. Cuando las personas son mayores de edad, puede presuponerse que sí hay uso de razón. Quedaría entonces analizar si se da un factor que se interponga entre la voluntad y su ejercicio, como podría ser un chantaje o la esclavitud. Sin embargo, tratándose de adultos en un enamoramiento, lo más probable es que no exita una intromisión en la voluntad.

La madurez de la persona, en una situación como la que aqui se describe pediría más bien, aclarar el tipo de compromiso que se quiere tener con el cónyuge de la persona casada, si se quiere o no mantener ese matrimonio, o si se quiere o no mantener la conducta adúltera. Esa es responsabilidad de las personas involucradas.

Por otro lado, en una situación como esta, se debe respetar la autonomía personal. En todo caso, invitar a las partes a refexionar su decisión.




 

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